Ecologistas en Acción consideran obsoleto el proyecto de la autovía Trujillo-Badajoz en el contexto de Emergencia Climática

Ecologistas en Acción de Extremadura califica de obsoleto del proyecto de ampliación de la autovía A-58 Trujillo – Badajoz, en su tramo entre Cáceres y Badajoz anunciado en el BOE del pasado día 24 de junio, dado el actual estado de Emergencia Climática en Extremadura y en el resto de España. Argumentan que no se deberían dedicar más inversiones y más esfuerzos en ampliar o crear nuevas infraestructuras para el tráfico rodado, dado que dicho tráfico se basa en vehículos impulsados por combustibles fósiles que constituyen, como mínimo, un 25 % de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel estatal; porcentaje que probablemente sea más alto en Extremadura.

A esto se suma, además, que desde hace años se ha superado el denominado «pico del petróleo», por lo que es de sobra conocido que su extracción es cada vez más costosa y menos rentable para las empresas petroleras por su creciente escased, lo que aboca irremisiblemente al abandono de este tipo de fuente de energía. Es por este motivo que las mayores empresas petroleras están desprendiéndose de sus inversiones en este sector para reorientarlas al de la generación de energía renovable.

En opinión de la organización, es imposible alcanzar los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero si se continúan realizando este tipo de inversiones; ejecutadas, además, con dinero público. Para alcanzar dichos objetivos se debería reducir el total de gases de efecto invernadero (GEI) a un ritmo de un 7% anual, para poder llegar así a 2030 con un 70 % menos de GEI. Esto implicaría reducir un 7% la contribución de todos los sectores, especialmente el del transporte, que es el más contaminante de todos.

Para emprender dicha senda de reducción la organización considera indispensable la desinversión en carreteras y autovías y acometer una fuerte inversión en las líneas ferroviarias. El objetivo de ello es conseguir que, al menos, un 50% del transporte total de pasajeros y mercancías en Extremadura se realizase para 2030 a través de una malla ferroviaria electrificada e impulsada por energías renovables.

En cambio, asistimos a la realidad de que las líneas ferroviarias convencionales existentes languidecen, ni siquiera se han modernizado con su electrificación y los planes para nuevos trazados brillan por su ausencia. Mientras, en cambio, continúa el proyecto del AVE, tan costoso como innecesario, cuyas obras sangran el 75% del presupuesto total para el ferrocarril.

Para Ecologistas en Acción de Extremadura, este proyecto es un despropósito que contribuye a que la población extremeña continúe minando su propio futuro y sufriendo tanto las consecuencias del Cambio Climático como los muy deficientes servicios de la desastrosa red ferroviaria extremeña.

Además, recuerdan la necesidad de que los Ayuntamientos de la región tomen consciencia de la actual situación y la declaren como de Emergencia Climática, de modo que se tenga en cuenta esta circunstancia de forma tangencial a todas sus políticas locales y puedan comenzar a adaptarlas a los cambios que será necesario acometer en todos los ámbitos de la vida en un futuro cercano.