Las Carantoñas volverán a reverenciar al Santo confiando en ser declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional

Fue en 1987 cuando los acehuceños y las acehuceñas lograron que su gran fiesta de Las Carantoñas fuese declarada Fiestas de Interés Turístico Regional. Ahora, 31 años después, confían en alcanzar el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional, “porque cumplimos todos los requisitos”, ha aseverado la alcaldesa, Obdulia Bueso, que, junto a la presidenta de la Diputación de Cáceres, Rosario Cordero, ha presentado esta nueva edición, que tendrá lugar el 20 y 21 de enero.
​Son casi 2.000 años de celebración de esta fiesta y, según Bueso, se han acreditado requisitos como “antigüedad, continuidad en el tiempo, arraigo popular, participación ciudadana, originalidad de los actos, etcétera”, por lo que el ayuntamiento, ha dicho, sigue luchando por acreditar el requisito referido a la difusión de la fiesta a nivel nacional, “y este año es una gran oportunidad porque al caer en fin de semana, se multiplicará la participación y la llegada de visitantes, así que confío en que consigamos la declaración nacional este año 2018”.
​En su intervención, la presidenta de la Diputación ha agradecido el trabajo que día a día hacen “los hombres y mujeres de Acehúche para mantener viva su identidad cultural, por trabajar en promocionar su patrimonio, sabiendo que todo genera actividad económica y ayuda a fijar la población, y ahí -ha añadido- seguirá estando la Diputación”.
​También el cronista del municipio, Salvador Calvo, ha insistido en que “ha llegado el momento de conseguir la declaración nacional, porque es una festividad muy peculiar, un rito que nos relaciona con la cultura mediterránea”

​Las Carantoñas
​Cuenta la leyenda que San Sebastián fue asaetado y atado a un árbol en el Monte Palatino por no querer renunciar al Cristianismo. Allí, se esperaba que fuera devorado por las bestias, pero en lugar de ello, los animales percibieron su santidad y lo adoraron, danzando a sus pies y haciéndole caricias y carantoñas.
​Así, hoy, las Carantoñas, que en esta edición volverán a ser más de 50, son hombres cubiertos con pieles de animales y con la cabeza cubierta con una máscara también de pieles y frutos. Portan en sus manos un ramo seco de acehúche con el que espantan a quien quiera acercarse al Santo. Generalmente, el motivo que lleva a un acehuceño a vestirse de Carantoña es una promesa y un agradecimiento al Santo.