Prevención ante la llegada de la procesionaria del pino

Como cada año, la temporada de febrero-abril viene acompañada de la llegada de la procesionaria del pino, y Cáceres es uno de los focos de presencia de este animal. Esta oruga que se ubica en zona de pinos, aparentemente puede parecer inofensiva, pero resulta una amenaza para animales domésticos, provocando lesiones muy graves de urticaria, que en alguna ocasión han llegado a causar la muerte de la mascota. Asimismo, son perjudiciales para los seres humanos, especialmente para los más pequeños.

Por ello, el Colegio de Veterinarios de Cáceres insiste en poner en conocimiento de la población cacereña de las consecuencias y prevención ante la presencia de la procesionaria.

Durante estos meses la oruga eclosiona del nido y comienzan la búsqueda de un suelo adecuado donde formar la crisálida, protegiéndose del ataque de posibles depredadores a través de sus más de 50.000 pelos urticantes donde guardan veneno. Esta “procesión” que inician puede llamar la atención de las mascotas al estar a su alcance en el suelo.

Las clínicas veterinarias de Cáceres registran cada año nuevos casos de intoxicación producidos por este insecto, por lo que se advierte que el mejor recurso es evitar la exposición de nuestras mascotas en las zonas preferidas por esta plaga.

Los principales focos detectados en la ciudad son el Parque del Príncipe, el Paseo Alto, el Olivar Chico, la Rotonda de Renfe de la Policía, la Sierrilla y el Parque de Universidad en el Campus. Aún así, el presidente del Colegio de Veterinarios de Cáceres, Juan Antonio Vicente, recomienda poner especial atención en cualquier espacio donde haya pinos, abetos y cedros. “Si tu mascota olisquea, lame o se come alguna procesionaria debes acudir inmediatamente al veterinario”, señala Vicente, explicando que los principales síntomas en el animal pueden ir desde nerviosismo, hipersalivación, rascarse de forma reiterada con las patas en el hocico, hasta inflamación y enrojecimiento que puede derivar en úlceras, convulsiones o la pérdida de parte de la lengua.

“Es fundamental identificar a tiempo la intoxicación y actuar de urgencia”, advierte el presidente de los veterinarios y veterinarias de Cáceres. Y en caso de no encontrarse cerca de un profesional, recomienda lavar la zona afectada sin frotar con agua caliente, vinagre o jabón, para desactivar la toxina; siempre utilizando guantes y gafas para evitar el contacto con los pelos de la procesionaria, que también afectan a las personas.

El incremento de las temperaturas medias está favoreciendo que las orugas procesionarias colonicen y se extiendan por más zonas, suponiendo un grave peligro para los árboles de los que se alimentan.

Desde el Ayuntamiento de Cáceres ya se han puesto en marcha medidas para solventar o al menos aliviar este problema, a través de Parques y Jardines y la empresa concesionaria Talher. “Como los tratamientos químicos para erradicarla están restringidos por ley, se está procediendo a quitar manualmente los nidos visibles con una plataforma de poda que permite subir hasta las copas de los árboles”, ha asegurado el alcalde, Luis Salaya. Hasta ayer, se había procedido a “limpiar” más de 200 árboles en la ciudad con una media de 15 nidos de procesionarias por cada árbol. Aún no ha terminado esta campaña así que durante las próximas semanas se seguirá con este trabajo por parte de los profesionales.