Toda la población extremeña ha respirado aire contaminado por ozono

El Informe sobre Contaminación por Ozono en 2019 elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2019 en 480 estaciones oficiales de medición de ozono repartidas por todo el territorio español, entre ellas 9 situadas en Extremadura. 

En lo que respecta a Extremadura, entre sus principales conclusiones, destacan:

– El ozono troposférico sigue siendo el contaminante atmosférico que año tras año afecta a más población y territorio. Durante 2019 sus niveles han sido en general más bajos que en años anteriores, especialmente en Extremadura occidental y meridional, coincidiendo con las menores temperaturas estivales registradas en este ámbito.

– El informe de Ecologistas en Acción toma como referencias el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo al cual el aire contaminado por ozono ha afectado en 2019 a la totalidad de la población y del territorio extremeños.

– Si se considera el valor objetivo establecido por la normativa, más laxo que la recomendación de la OMS, la población que ha respirado aire contaminado por encima del estándar legal es de 877.000 personas en Cáceres, Badajoz y la Extremadura Rural. Cinco estaciones de medición de estas zonas y de la de los núcleos de población de más de 20.000 habitantes han incumplido el objetivo legal en el trienio 2017-2019.

– Coincidiendo con la ola de calor de mediados de julio se han registrado cinco superaciones del umbral de información, en las estaciones de Badajoz y Mérida, sin que la Junta de Extremadura haya cumplido su obligación legal de avisar a la población especialmente sensible para que se protegiera.

– El ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata por tanto de un contaminante secundario que durante el verano afecta sobre todo a las áreas suburbanas y rurales influenciadas por la contaminación urbana e industrial.

– El mantenimiento de la contaminación por ozono en 2019 es consecuencia en primera instancia del repunte en la quema combustibles fósiles que está acompañando al nuevo ciclo económico, agravada por el aumento de las temperaturas resultado del cambio climático. La contaminación generada desde las desde las áreas metropolitanas de Madrid o Lisboa, las principales ciudades y las autovías y autopistas extremeñas se extiende por el territorio afectando a zonas más alejadas y rurales en la forma de ozono troposférico.

– La contaminación por ozono debe abordarse como un problema sanitario de primer orden. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, causa cada año entre 1.500 y 1.800 muertes en el Estado español. Las personas más afectadas son las niñas y niños, las personas mayores, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades cardiorrespiratorias crónicas.

– El coste sanitario y laboral de la contaminación por ozono fue de 5.000 millones de euros en 2013, un 0,33% del PIB español, según el Banco Mundial, sin considerar los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas naturales.

– La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema. La página Web de calidad del aire autonómica no ofrece ningún tipo de dato en tiempo real ni histórico que permita seguir la evolución de la contaminación. Resulta elemental por ello que la Junta de Extremadura se esfuerce por mejorar la información de la calidad del aire en su Comunidad.

– Los Planes de Mejora de la Calidad del Aire para reducir la contaminación son obligatorios según la legislación vigente. Aunque la Junta de Extremadura ha sido la primera Comunidad en aprobar uno de estos planes para el ozono, no contiene el diagnóstico, el presupuesto ni las medidas adecuadas para solucionar el problema, y tampoco se está ejecutando. Se trata de una negligencia que está poniendo en peligro la salud de toda la población extremeña.

– Las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire por ozono en Extremadura son la disminución del tráfico motorizado, la adopción de las mejores técnicas industriales disponibles, la sustitución de los disolventes orgánicos por agua, el ahorro y la eficiencia energética y la reducción drástica de la generación eléctrica en centrales térmicas. También es necesario penalizar fiscalmente a los vehículos diésel y una moratoria para las nuevas grandes explotaciones ganaderas intensivas.